Martes, 1 de abril de 2025
Estamos acostumbrados a utilizar aviones para desplazarnos y a verlos surcar nuestros cielos, pero en pocas ocasiones nos preguntamos por su tiempo de vida útil. ¿Cuánto es ese tiempo y qué ocurre cuando llega a su fin?
De media, un avión suele tener una vida útil de entre 20 y 25 años. Pero los hay que se retiran antes debido a problemas como la aparición de corrosión, o que hayan sufrido un pequeño accidente. Cuando el operador y el fabricante deciden retirarlos, es el momento en que se procede a su reciclaje.
Sin duda, el reciclaje de aeronaves es de gran importancia para impulsarla sostenibilidad medioambiental. ¿Qué porcentaje de material se suele reaprovechar?
En el reciclaje de aeronaves existen dos procesos claramente diferenciados. Por una parte, está el desmantelamiento, que consiste en la extracción de las piezas de alto valor (High Value Components). Nos referimos básicamente al motor, la unidad de potencia auxiliar (APU), las piezas de aviónica (sistemas electrónicos de comunicación y navegación) y el sistema hidráulico. Todas esas piezas, una vez extraídas, son reutilizadas al 100% en otros aviones que están en servicio, o se ponen a la venta. Una vez que ese proceso termina, empieza el de reciclado del remanente que queda del avión. En este caso, dependiendo de cómo se haya realizado el separado inicial de materiales, se llega a reciclar entre un 80% y un 85% de los componentes.
¿Cuál es el motivo de que no se recicle el porcentaje restante?
Normalmente, se suele romper todo lo que queda en el interior del avión, creando una mezcla de materiales de fibra de vidrio, plástico, material compuesto, composites y fibra de carbono, entre otros, que nosotros, al estar especializados en proyectos en remoto, normalmente no somos capaces de separar. Ahora estamos inmersos en la creación de una planta de desmantelamiento y reciclado en Teruel, que va a ser única en Europa. Y el objetivo de este proyecto es precisamente reducir el porcentaje de material que se envía al vertedero e incrementar el porcentaje de reciclabilidad.
El desmantelamiento de las aeronaves cuya vida útil ha finalizado debe de ser una tarea compleja. Desde Aviation International Recycling (AIR), ¿dónde se realiza y cuánto tiempo puede durar dicho proceso?
Nosotros, hasta ahora, no tenemos base fija, con lo cual nos hemos especializado en realizar los procesos de desmantelamiento en remoto, y nos desplazamos a cualquier sitio donde el avión esté. Respecto al tiempo, depende del tipo de avión. Evidentemente hay muchos tipos de avión, pero en nuestro negocio, principalmente se diferencian entre wide bodies, aquellos de fuselaje ancho, y narrow bodies, los más típicos, 320 y 737. Un proyecto para un wide body puede durar, de media, mes y medio para el desmantelamiento y una semana para el corte. En el caso de un narrow body, entre tres y cuatro semanas el desmantelamiento y dos o tres días el corte.
¿Cuál es la etapa más compleja del proceso?
Es, sin duda, la bajada de los componentes más pesados, que son los motores. Además, son los de más valor económico, por lo que se debe realizar con mucho cuidado para no dañarlos. Pero también hay que ser muy cuidadoso con los materiales peligrosos, sobre todo combustible y aceites hidráulicos, para que no queden remanentes.
¿Para qué se suelen utilizar los materiales reciclados?
En el propio desmantelamiento, los componentes se usan para otras flotas que están volando, de forma que vuelven de nuevo al sector. Y cuando hacemos el corte del avión, lo que más obtenemos es aluminio. Después de limpiarlo y separarlo, se vuelve a vender a fundiciones de aluminio. Por otra parte, está el plástico. Los plásticos de los interiores de un avión son especiales y, actualmente, lo que estamos haciendo es investigar y desarrollar proyectos para intentar valorizarlos, separarlos lo máximo posible y volverlos a poner en la cadena productiva. En este aspecto estamos aún en fase de investigación y desarrollo.
El reciclaje y reutilización de materiales, unidos a la valiosa ayuda del SAF como uno de los elementos clave para descarbonizar el sector aéreo, ¿pueden marcar la diferencia en la reducción de emisiones de CO2?
El sector está muy concienciado con la reducción de emisiones. El SAF («Sustainable Aviation Fuel») es un tipo de combustible que contribuye a reducir hasta en un 90% las emisiones de CO2 en todo su ciclo de vida con respecto al queroseno tradicional. Además del uso del SAF (combustible sostenible de aviación, por sus siglas en inglés), con el reciclaje estamos desarrollando proyectos innovadores que buscan la reducción de la huella de carbono. Nuestros clientes, están empezando a pedir las certificaciones de sus proveedores de que los procedimientos que utilizan reducen las emisiones de carbono. Es un tema muy importante y que tenemos que seguir trabajando a futuro.
AIR es la primera empresa en Europa que consigue una Triple certificación AFRA (Aircraft Fleet Recycling Association). Explícanos la importancia de dicha certificación.
Aircraft Fleet Recycling Association (AFRA) es una asociación americana de reciclado que es la de referencia a nivel mundial en aeronaves. Cuando constituimos la empresa, hace 10 años, lo primero que hicimos fue acreditarnos en esta asociación. Muchas compañías americanas que compran aviones que están en Europa buscan empresas acreditadas en AFRA, porque eso les asegura que los procedimientos se hacen de acuerdo con la normativa y los manuales de buenas prácticas que rigen en AFRA.
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